El Espíritu susurra...
Comenzamos este andar cuaresmal, y es el Espíritu el que nos empuja al desierto , allí donde bulle la sequedad y salen las bestias. Pero Él es un Dios Amigo de la Vida, y busca para nosotros la plenitud. Por tanto, es en el desierto de los silencios y el " cable a tierra " más profundo y ruin donde nos encontramos con una parte de nosotros mismos que nos aleja del plan original de Dios. Poder, tener y placer se entremezclan como artimañas de espejismo barato que seducen nuestros sentidos y regatean nuestra felicidad bajando los listones. Y por allí Jesús pasó, para comprender, también desde esas apetencias, el sentir humano y sus padecimientos. Sabe bien de qué habla cuando dice: "mucho has amado", porque ha conocido de primera mano nuestros intentos, a veces fracasados, cuando buscamos a un Amor que no es del todo amado. Y Él, que es el Amor mismo, nos ha venido a enseñar, sufriendo y en obediencia al Padre , cómo hemos de aprender a adorar al Amor, en la cl...